Símbolos (2) Serpientes

De todos los reptiles, la serpiente es quizás la que goza de peor reputación. Al menos en Europa. Basta con ojear un bestiario medieval para comprobar la clase de atributos que se le asignan: persuasiva, embustera, taimada… No es de extrañar que la casa Slytherin la use como emblema. ¡Es la viva encarnación del mal! Pero antes de que el dios judeocristiano la condenara a arrastrarse sobre el vientre, fue idolatrada en la religión egipcia e hindú.

festival de la serpiente

Estatua de San Doménico durante la procesión de las serpientes en Cocullo.

Uadyet era la diosa protectora del Bajo Egipto y su símbolo, una cobra, adornaba la corona del faraón. En la mitología india la palabra sánscrita para la serpiente es naga y se usa para referirse a una serie de semidioses que adoptan la apariencia de este animal. Entre ellos cabe destacar a Ananta Shesha, la serpiente de mil cabezas que sirve de cama a Vishnu, y a Muchilinda, que protegió a Buda de una tormenta.

La serpiente como sanadora, ya sea en un sentido físico o espiritual, nunca ha desaparecido. Puede que sea uno de los símbolos más antiguos que existen y sigue siendo importante en nuestros días.

En el marco del hinduismo, la energía kundalini se representa como una serpiente enroscada que se asienta en la base de la columna vertebral, elevándose hacia la cabeza a través de los chakras. Una imagen que recuerda vivamente la vara de Esculapio, el bastón con una serpiente que se usa como símbolo de la medicina. No hay que confundirla con el caduceo de Mercurio, en donde aparecen dos serpientes entrelazadas que simbolizan el equilibrio entre fuerzas antagónicas.

Es probable que mi buena amiga Aina me dé una colleja por citar a un etnobotánico “chamanófilo”, sin embargo el planteamiento de Jeremy Narby en La serpiente cósmica: el ADN y los orígenes del conocimiento es, cuanto menos, curioso: «Tanto los chamanes como los biólogos moleculares están de acuerdo en que existe una unidad oculta bajo la superficie de la diversidad de la vida; ambos asocian esta unidad con la forma de la doble hélice, y consideran que uno debe operar a ese nivel de la realidad para poder curarse». Lo sé, el rigor científico brilla por su ausencia. Aun así no creo que esté fuera de lugar compartir estas palabras en un artículo en el que hablo de dioses, mitología y energía kundalini.

Y ahora permitidme unos apuntes sobre el pueblo celta. Desde su perspectiva, la serpiente era portadora de conocimiento prohibido y transformación. La muda de su piel les resultaba fascinante. Fue esa evidencia tangible, la de dejar su antigua forma atrás para emerger como una nueva versión de sí misma, lo que convirtió a la serpiente en un poderoso símbolo de renacimiento y renovación.

el Esplendor

El Áuryn, también llamado La Alhaja, El Esplendor o El Pentáculo.

Quizás la imagen más famosa relacionada al concepto de lo eterno sea el uróboros, el animal serpentiforme que se muerde su propia cola. En la mitología nórdica lo vemos reflejado en la figura de Jörmundgander; en La Historia Interminable el talismán Áuryn se compone de dos serpientes que se muerden a sí mismas; el anillo usado por las Aes Sedai en La Rueda del Tiempo también es una serpiente mordiéndose la cola. La literatura fantástica está repleta de ejemplos, de modo que no debería sorprendernos que el escritor Eric Rücker Eddison publicara una novela en 1922 titulada La serpiente Uróboros, de ambientación épica, considerada una antecesora de la obra de Tolkien.

Reverenciadas u odiadas, pocas criaturas son capaces de condensar tantísimos significados como la serpiente. A mí me da igual la fama que tengan, seguiré siendo un miembro orgulloso de la casa de Slytherin.

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